Cuando estudiamos solemos confundir la constancia con la monotonía. Como sabemos que la repetición estimula el aprendizaje de habilidades, creemos que repetir un pasaje concreto infinidad de veces es la única, o al menos la mejor, estrategia para mejorar. Sin embargo, una buena estrategia de estudio aleatorio puede ayudarnos a desarrollarnos mejor.

Seguro que conoces a alguien que toca muy bien y que no estudia. Suele ser gente que repite más de 3 o 4 veces cada pasaje que estudia. Además, siempre están tocando pequeños fragmentos de esto y aquello. Es fácil pensar que tocan mucho porque tocan bien y se lo pueden permitir, pero ¿y si esa estrategia fuera un factor clave en su éxito?

Aprender se basa en memorizar

La memoria juega un papel clave en el aprendizaje en general. Es cierto que en el mundo actual parece no tener mucho sentido memorizar todas las cantidades de información disponibles. Sin embargo, la elección de las herramientas adecuadas, así como la memorización de ciertos protocolos o patrones sigue siendo fundamental. De esta forma, aunque tengamos toda la información a un clic de distancia, tenemos que estar familiarizados con el protocolo de búsqueda, filtro, asimilación y procesado de la información. En otras palabras, nos sigue preocupando la memoria.

Por supuesto, hay un equipo muy amplio de investigadores preocupados en el desarrollo del aprendizaje, investigando las formas más efectivas de aprender. William Battig, un psicólogo de la Universidad de Colorado (EEUU), señaló que interferir la tarea de aprendizaje podía mejorar tanto la retención del material aprendido como la transferencia de esos conocimientos a otras actividades (detalle). Aunque obtuvo un amplio consenso en su campo, los experimentos de Battig se centraron en el aprendizaje del lenguaje, (estudio, estudio, estudio).

Memorizar movimientos con estudio aleatorio

El desarrollo de habilidades motoras, como tocar un instrumento musical, está basado en gran parte en el aprendizaje de habilidades motoras. Primero se observó que participantes que variaban su tarea de aprendizaje, mejoraban su retención (estudio). Además, el uso de las estrategias que descubrió Battig también parecen funcionar en el aprendizaje de habilidades. Como resultado del uso de estrategias aleatorias, el participante se ve obligado a utilizar múltiples estrategias de aprendizaje, optimizándolo (estudio, metaanálisis).

Los jugadores de béisbol que entrenaron aleatoriamente (random) fallaron más servicios al final de cada entrenamiento, pero días después acertaron más que los que entrenaron de forma lineal (blocked); tanto en tests aleatorios como ordenados. Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8084699.

Dado que en estos estudios previos se investigaban habilidades específicamente diseñadas para cada prueba, estos resultados eran sólo aplicables al aprendizaje de nuevas habilidades. En otras palabras, sólo habían estudiado a novatos. Posteriormente, estudios con deportistas semiprofesionales demostraron un mayor desarrollo de sus habilidades (estudio, estudio, estudio, estudio).

No es excusa para no estudiar

El estudio aleatorio parece ganar el debate entre la forma tradicional de aprender, con muchas repeticiones, y esta nueva opción que alterna pequeños fragmentos. Sin embargo, como casi siempre, la realidad parece encontrarse en un punto intermedio. Parece que repetir algunas habilidades complejas puede ser beneficioso para el aprendizaje en etapas noveles. Al realizar una tarea satisfactoriamente, los participantes que repetían el mismo número de intentos por segunda vez aprendían mucho mejor que los que abandonaban tras el éxito (artículo, estudio). Es el llamado efecto de sobreaprendizaje o overlearning.

Así que, si pensabas programar tu estudio aleatoriamente para estudiar menos, tienes que saber que la repetición sigue siendo fundamental, aunque sea aleatoria.

¿Y en músicos?

Como cabría esperar, hoy en día existe ya evidencia en músicos que sugiere que esta forma de organizar el estudio es más efectiva a corto y medio plazo en clarinetistas (estudio, tesis). Además, aunque algunos estudios sugieren que el estudio aleatorio es bastante menos efectivo en viento metal que en viento madera, todavía tenemos muy poca evidencia para confirmar esto. En los propios estudios señalan que se puede deber al sexo de los participantes, ya que los participantes de viento metal eran principalmente chicos, o el reducido número de participantes. Sin duda, la objeción que más me llama la atención es la supuesta mayor carga cognitiva en instrumentistas de viento metal, ya que asumen que los músicos de viento metal cantan en su cabeza, mientras que los de viento madera sólo ejercerían habilidades mecánicas (detalle, estudio, estudio). Probablemente tengamos que esperar a más estudios para confirmar el caso específico de los músicos de viento metal.

Por su parte, Kristian Steenstrup explica en Blow your mind la importancia de organizar el estudio de forma alterna o aleatoria. En comparación con el estudio en bloques, el estudio aleatorio nos ofrece una acumulación de habilidades mucho más eficiente, ya que la tarea de aprendizaje no se vuelve monótona, obligando a nuestra mente a estar activa. Este aumento en la atención es debido a la aleatoriedad e imprevisibilidad de los pasajes estudiados.

Cómo programar una sesión de estudio aleatorio

Para evitar períodos largos y aburridos de repetición de mucho material, te sugiero incorporar sesiones de estudio aleatorio que te ayuden a mantener tu atención en el estudio. Empieza dividiendo tu material en fragmentos cortos de no más de 30 segundos. Para programar una sesión de media hora, la forma más sencilla es empezar con los primeros tres segmentos en los que trabajaremos 10 veces durante no más de 3 minutos. Es recomendable usar una alarma para no tener que estar pendiente del tiempo.

Tiempo Material
3 min Segmento A
3 min Segmento B
3 min Segmento C
3 min Segmento A
3 min Segmento B
3 min Segmento C
3 min Etc.

Intercalar el estudio de técnica entre segmentos es una buena forma de no descuidar la base, y también de aumentar la interferencia.

Tiempo Material
3 min Segmento A
3 min Segmento B
2-3 min Escalas, notas largas…
3 min Segmento C
3 min Segmento A
2-3 min Flexibilidad, arpegios…
3 min Segmento B
3 min Segmento C
3 min Etc.

Conclusiones

Al principio te he pedido que recuerdes a alguien que toque muy bien a pesar de estudiar “muy mal”. Quizás ahora entiendas mejor que alguien que salte de obra en obra sin parecer tener un rumbo claro, está en realidad desafiándose constantemente, manteniendo por tanto toda su atención en lo que estudia.

Por otra parte, su tendencia será a repetir los pasajes que han salido bien, ya que realmente disfruta del estudio. Haciendo esto, es sobreaprendiendo y asegurando sus propias habilidades para el día que tenga que tocar en público.

La clave del éxito en estas variaciones parece estar en que ayudan a concentrar la atención, activando nuestro instinto natural a reaccionar ante los cambios. Ahora ya conoces otra forma de organizar tu estudio. ¡Espero que te sirva!

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